miércoles, 11 de marzo de 2009

La vuelta a casa...

... Fue una noche de borrachera. Acomodados en la oscuridad de la barra, el CHINO y yo apurábamos las últimas cervezas de la noche. Disfrutábamos de ese silencio mágico que se puede dar entre dos personas cuando ya lo han hablado todo y su mera compañía les hace disfrutar.
De repente, a nuestro silencio, se sumó el de la música del bar. Paró de golpe. Volvió la luz. Todo el mundo abandonó el local. La primera hipótesis fue de cierre. Así, nos dispusimos a hacer una más que honrosa vuelta al hotel. Pero en la calle se cocía algo extraño. Un grupo de gente se arremolinaba en torno a la puerta, taponaba la calle y esperaba. ¿A quién? ¿El qué? Nadie parecía saberlo.
Fue el camarero del bar el que nos sacó de dudas. "Han soltado a un preso", dijo orgulloso. Señaló en la pared su foto, pegada junto a la de otros conocidos miembros de ETA (a mí me sonaban).
Al poco, la calle no sólo se llenó de gente, también de sonidos. Consignas en euskera, gritos, voces... Llegó un hombre. La gente aplaudió. Uno a uno todos ellos fueron a abrazarlo. Miradas, sonrisas, abrazos, alguna lágrima. Un hombre que vuelve a casa. Algo tan emocionante como el retorno a casa después de pasar una temporada en la cárcel, volver a ver a los tuyos. Quizá por "gracia" de este individuo, alguien ya no podrá ver a nadie jamás, pensé para mí. Supongo que a nadie de los que le jaleaban, y que apenas hace media hora conversaban amigablemente conmigo, poco les importaría.
El hombre entró y la vida siguió en el bar como de costumbre. CHINO y yo nos retiramos a dormir. Antes de cerrar los ojos hice una búsqueda en google. Un año en la cárcel por quemar un contenedor. Kale borroka. Una escena pintoresca, cuanto menos...

martes, 10 de marzo de 2009

Entre amics y calçots

... Uno pensando en irse a Madrid, en hacerse con un mini piso, en vivir el estrés, el ritmo y el frenesí de la ciudad... Otros se retiran a una masía en mitad del campo (o en uno de sus lados, que campo hay mucho), con aire puro, paz (aburrimiento, dirían los puristas), bichos, aire... El yin y el yan. ¿Mejor? ¿Peor? Distinto, oiga.
Lo bueno es ser un tío como yo, majete, y que cuando alguien decida organizar una calçotada para inagurar su nuevo hogar, pues te invite. Y allí que me fui. Disfraz en ristre (porque la calçotada era temática), y con ganas de pasármelo bien.

La temática de la calçotada fue la religión. Pero no hubo milagros ya que ni los calçots se multiplicaban (más bien desaparecían a velocidad de vértigo), ni los cigarritos de la risaa tuvieron excesivas cualidades milagrosas.
Por cierto, la calçotada se celebró en Catalunya, y en ella se habló... castellano. A pesar de mis intentos por no hacer a todo el mundo cambiar de lengua por mí, todo el mundo me hablaba en la lengua de Cervantes, excepto un indepen con el que hice muy buenas migas y al que me costó convencer para que me hablara en su lengua.
Se ve que todos aquellos que se rasgan las vestiduras cada día porque en Catalunya se discrimina el castellano no suelen acudir a estos eventos. Mejor para ellos, porque se quedarían sin mentiras que contar.

Pero no son horas de hablar de política... que mañana he de viajar. Bona nit.

viernes, 6 de marzo de 2009

Retorno al pasado...

... Ha sido una pequeña casualidad detrás de otra. Salir de correos de hacer una gestión, llamar a JESÚS, que no estuviera en casa, sino en la parroquia, ensayando, como suele hacer los viernes.
He bajado a la Sala de Jóvenes de la parroquia. La de tiempo que hacía que no estaba por allí... Y de nuevo el sonido de JESÚS a la guitarra. Un sonido que acompaño prácticamente todos los días de mi adolescencia y que ahora sólo escucho de vez en cuándo. JESÚS, su inseparable hermana a la voz, además de MARIELA y MARTA.

De repente, ha sido jueves santo. Estaba de nuevo en una de esas oraciones de la noche que podían arrancarte las lágrimas. Era domingo y estábamos allí, jugando al ping pong, o viernes, porque teníamos reunión, o cualquier día, cualquier hora, en uno de los innumerables ensayos que teníamos allá, o haciendo el periódico, con el olor a papel y tinta...
Tantas caras concretas que han pasado por mi cabeza, personas que ya no están, todos nos fuimos poco a poco, pero que formaron una época mágica, irrepetible, los mejores años de mi vida quizá.

A todos los que ahora lean esto y se sientan parte de aquello, gracias, de corazón...

jueves, 5 de marzo de 2009

Un tipo con suerte...

... Si hay dos semanas de la gira que merecen la pena ser vividas, son las de Euskadi y Galicia. Las ciudades, el paisaje, la comida, la gente, es de lo mejorcito de todo el país. Son las semanas que, junto con la de Andalucía, siempre estoy esperando.

Por eso, creo que mi buen amigo el CHINO tiene suerte de estar con nosotros. Se sabía que tendría que venir una semanita, a sustituir a DAVID, y no le podía haber tocado mejor.

Todavía no ha acabado la semana. Sólo nos queda un pase, mañana en Vitoria, ciudad que está nevada, al igual que sus carreteras (nos ha costado llegar), y una noche que se promete feroz (tengo que enfermar al novato, no se puede volver a LLEIDA de rositas...)

Pero ya se va a llevar a casa un buen puñado de recuerdos este señor. El recuerdo de una Bilbao teñida de rojo y blanco, que nos hizo a todos vibrar en la habitación de una pensión donostiarra con el ATHLETIC. Nunca había visto una ciudad tan volcada con un equipo de fútbol, y eso se transmite.
El recuerdo (en forma de michelines seguramente) de la suculenta cocina vasca. Albóndigas, alubias, verdura, lentejas con guindillas, rico pescado, cuajadas, queso... Seguro que echa más de menos esto que a nosotros.
Cómo no recordar los paseos por la Concha, por el rompeolas de la playa. Sentir la fuerza del viento en la cara. Los txacolís, los pintxos, los pacharanes de después de comer, las conversaciones de paseo por las ciudades.
La atrocidad en las actuaciones, las peras que atraviesan volando el escenario, las frases añadidas, los pedos en la cara...

Toda una vida por delante en el mundo del teatro, amigo CHINO. Me gustaría ser tú...

miércoles, 4 de marzo de 2009

El 11 perfecto

... El primer equipo que me enamoró no fue sino el Dream Team que, a las órdenes de Johan Cruyff desarrolló un fútbol brillante, eléctrico y de ataque.
Su dosis de suerte le hizo ganar cuatro ligas y una Champions, pero lo más importante es el buen gusto por el balón y el fútbol total que se inventaron, con un LAUDRUP dando pases mientras miraba a las rubias del tercer graderío, ROMARIO, aquel jugador de dibujos animados, el cañonero KOEMAN, la casta de BAKERO, ZUBIZARRETA...

Pero, por supuesto, no fue ese el equipo de mis amores, sino ese Real Zaragoza que conquistó Europa una noche de mayo, con un pepinazo imposible que, si lo hubiera marcado Zidane, saldría todavía en todos los telediarios, hasta en el SÉ LO QUE HICISTEIS.


Habrá quien se haya dejado seducir por la Quinta del Buitre, quien siga enamorado del Brasil de Pelé, el que dicen ha sido el mejor sin discusión, o esa naranja mecánica, o el Manchester de sir Bobby Charlton y Best, al que un accidente de avión truncó para siempre cambiando la historia del fútbol europeo.


Pero si se trata de onces llenos de magia, ilusión, que hagan felices felices de verdad a los que los viven... me quedo con el once que me ha regalado FANY (espacio patrocinado por Azucarera Española).

Once... meses. Empieza a ser un tiempo respetable, y sin embargo espero que sea tan poco comparado con lo que nos espera... FANY es el mejor once con diferencia (y no lo digo por su delantera), es la persona que me ha cambiado la vida, la que me ha enseñado que no soy tan bueno como pensaba, que me ha hecho entender muchas cosas, y que día a día me demuestra que se puede aprender, avanzar, crecer, mejorar...
Un día un amigo me dijo que una pareja merece la pena si te hace ser mejor. No pensé eso en aquel momento, sinceramente, no pensaba que legaríamos tan lejos, y ahora puedo decir que todos mis sueños se van cumpliendo punto por punto.

Poco más, no sea que nadie se muera al leerlo. Feliz día del pavo, amore.

lunes, 2 de marzo de 2009

Oh la la

... Estamos ya casi de despedida, y saber que el año que viene no haremos esta gira hace que se vean todas las cosas de una forma especial.

La semana pasada estuvimos en Francia. Es una de las cosas que más voy a echar de menos el año que viene. Visitar los teatros franceses, su público tan educado, tan atento y por el teatro, su comida (qué bien comimos, madre mía), pasear por esas ciudades con tanto encanto...

Han tocado esta semana LYON y GRENOBLE, dos de mis ciudades favoritas. Lyon es como una París en miniatura, de hecho tiene hasta una torre Eiffel pequeñita, y pasear por la noche por ella es una delicia. Su casco viejo es de lo más bonito que he visto.
Grenoble es también muy bonito, está al pie de los Alpes, se ven las montañas nevadas desde toda la ciudad.
Tenía miedo de ir allá. El público francés es de los pocos que saben apreciar a SHAKESPEARE de los que vamos a ver (flipé cuando una mocosa de quince años me hablaba de Ricardo III o Titus Andrónicus con la misma familiaridad que yo podría hablar del Marca). Ante gente que sabe apreciar lo bueno, temía que GIANNI fuese encorrido a gorrazos por ser tan plasta, molesto e inoportuno al hacerse los trozos originales.
Pero no. Hice buenas migas con el público, sólo empañado por el momento en el que sacaba la camiseta de Italia (los franceses aún odian a un tal Marco Matterazzi). Hasta un profesor bajito me recitó poemas de un autor italiano.
Hasta pronto, será. Y en primavera. Niza y Marsella. No me puedo quejar...

domingo, 1 de marzo de 2009

Tuvo que ser difícil...

... A veces sucede que una obra de teatro no te hace pensar en ella, ni en lo virtuoso del trabajo de los actores, ni en la puesta en escena, ni nada más. A veces, sucede, y eso siempre es bueno, o casi siempre, que una obra te lleva y te transporta a la historia, y en esta ocasión sucede que fue así.
Así que poca crítica haré, porque estuve más pendiente de otras cosas. No hablaré de lo genial de la voz de este chico, JERÓNIMO RAUCH, que no sólo interpreta a JESUCRISTO y tiene una de las mejores voces que he oído nunca sobre un escenario,sino que encima transmite humildad y buena onda (y tengo compañeros de profesión o de escuela que, estando mucho más abajo parecen los dioses del mundo).

Pero en una de las escenas de la obra, no recuerdo en cuál, empecé a pensar en Jesús. En cuántas veces no se estará preguntando si lo que hizo está bien o si le mereció la pena morir de esta manera. Tan abandonado, tan solo en la obra... Abandonado por sus propios discípulos, enfrentado a los poderosos de su tiempo, solo, con su familia lejos, incomprendido y traicionado por los suyos. Tiene que llorar mucho...
Yo, que siempre me he considerado de los tuyos, y reconozco que la tuya, Jesús, es una figura que no comprendo. Y claro que alimento tu soledad, porque es imposible que ponga la otra mejilla, me es imposible compartir como tú nos dijiste que lo hiciéramos, me es imposible amar como tú pediste, perdonar, entregarme completamente a los demás...
Es medianoche, en Getsemaní, y tú te diriges hacia tu muerte estando solo. Miras monte abajo y me ves a mí, lejos, de nuevo. Lloras, y no hay nadie que seque tus lágrimas. Fuiste un hombre único. Como cantó ayer María Magdalena, no sé cómo quererte. Daría cualquier cosa por hacerlo, pero me siento incapaz.
Desde aquí, sólo puedo darte las gracias, y pedirte disculpas por tus lágrimas...